Mensaje de la Gerencia

Revalorar lo propio. Impulsar el talento nacional

Sastreros 2015 3888Un gran aprendizaje adquirido a través del contacto con nuestros clientes, nuestros apreciados sastres y confeccionistas, es el valor de lo hecho aquí.
A diario somos testigos de la diversificación basada en precio o impulso de marca. Una realidad que avanza vertiginosamente y que deja de lado patrones que tradicionalmente hablan de Calidad, así, con mayúscula.
Si observamos con atención, la labor de un sastre trasciende a cualquier producción en línea. En cada puntada, en cada doblez, van siglos de un arte pulido entre el olor de los casimires, los maniquíes de madera y la paciente labor de unas manos únicas.
Y esa labor no es exclusiva de las grandes urbes. Sí, de allí provienen los casimires que La Ópera importa. Pero los genios de la puntada y el corte perfecto, son nacionales.

En Almacén La Ópera nos debemos a nuestros clientes, esos fieles comprometidos con lo hecho a la medida, aquellos que ponen en práctica una vieja tradición con creatividad costarricense y cuyo aporte a nuestra economía es fundamental.
Algo similar ocurre con los talleres de confección de uniformes, que han ido buscando un lugar en el mercado con una participación que amerita apoyo, reconocimiento e impulso.

Creemos en lo nuestro y con esta convicción continuaremos fortaleciendo los lazos con aquellos que nos dedican su confianza y que han hecho de Almacén La Ópera, un centro de encuentro para la industria de la confección: una familia que diseña, corta y cose el futuro económico de Costa Rica.

Este es el enfoque empresarial de Yaniv Porat Rubinstein, sucesor del fundador de La Ópera, quien ha tomado las riendas de esta ya tradicional casa costarricense.